#Misericordia

A veces este mundo nos confina como una poca medida de lo que requerimos o somos capaces de dar. Cuando pensamos en la misericordia, tenemos con frecuencia nuestras estrechas necesidades y nuestros límites restringidos. 

Pero la misericordia de Dios es ilimitada, asombrosamente ilimitada, extendiendo, más allá de lo que podemos imaginar, para abrazar y perdonar. Y cuando la experimentamos, fresca y plena cada día, nuestros corazones se expanden en respuesta a este don milagro que cambia todo. 

“El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades. Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad!” (Lam 3:22-23)

https://youtu.be/4iFRSu1Wxoc